La relación Hegel-Marx Por: Rossel Montes

Federico Hegel -1770-1831- fue uno de los filósofos que junto con Marx más han influido en la filosofía y los debates contemporáneos. Hegel es un filósofo y pensador extremadamente oscuro tanto es su forma de escribir y expresar las formas categoriales del pensar, el mundo conceptual que creó no es nada fácil de entender, ni nada fácil de comprender, su Fenomenología del espíritu o su Ciencia de la lógica, obras que influyeron en el Marx maduro, que sirvieron de hilo conductor de una obra vasta y magna como es (El capital) y toda la interpretación de la historia de Marx. Simplemente el marxismo como fenómeno teórico y cultural del siglo XIX no hubiera sido posible sin la filosofía clásica alemana que precisamente para los alemanes era su punto fuerte ya que en otras áreas andaban muy por detrás de otras naciones europeas.

La filosofía de Hegel constituye uno de los macro esfuerzos de crear un sistema filosófico totalizante, omnicomprensivo de lo humano y lo divino, la filosofía del saber absoluto como le llaman el recién fallecido Adolfo Sánchez Vázquez representa un sistema filosófico cerrado, el ultimo sistema filosófico cerrado. La filosofía kantiana se había preocupado sobremanera por los problemas que puedo saber?, que puedo conocer, que es el hombre, es decir Kant había puesto en la palestra de discusión los tópicos que la filosofía ulterior iba a discutir, la antropología filosófica se preguntara por los que es el hombre? La gnoseología y la epistemología se preguntará por el problema del conocer y de nuestro conocimiento del mundo y sobre todo Kant y su escepticismo gnoseológico respecto de nuestras formas de conocer puso límites a la filosofía, límites que la lógica hegeliana no conoció o simplemente omitió. El mundo fenoménico y el mundo nouménico eran dos formas para Kant de representar las formas de lo real, el mundo fenoménico, el mundo de lo inmediato, de nuestra intelección, de nuestra sensibilidad, es el mundo que podemos conocer pero no podemos acceder al mundo de la -cosa en sí- no podemos conocer cómo son las cosas realmente es decir el mundo nouménico. Posiblemente el sistema de Kant sea más realista que el hegeliano pues en muchas posturas filosófica del siglo xx se nota la presencia de Kant pero para tiempo de crisis irrumpe de nuevo el sistema totalizante de Hegel como una forma de darle vida y comprender las vaivenes y contradicción de la realidad que muchas veces se nos escapa a nuestra intelección cognitiva.

La dialéctica de lo real en Hegel es un intento de superación de las formas lógicas de pensar lo real, estamos hablando de la lógica aristotélica de platón (ideas physis) o la kantiana (noúmeno –fenómeno.) la dialéctica es la teoría fundamental sobre la que Hegel construye su teoría de la realidad, su teoría de la historia, su ontología (Marcuse) su gnoseología, su teoría política y su teoría del estado que para Hegel la racionalidad estatal llegó ser el estado prusiano de la época.

El carácter dialéctico de lo real significa que cada cosa es lo que es, y solo llega ser en interna relación, unión y dependencia con otras cosas, y en último término con la totalidad de lo real. De este modo cada realidad particular remite a la universalidad del todo. Cada cosa es un momento del todo. En este sentido la ontología hegeliana se configura sobre los aspectos universales de la temporalidad de todo lo real, es decir del ser.

En Marx el proceso cognitivo gnoseológico de aprehensión de lo real es el opuesto e inverso que en Hegel. Marx le reprocha a su maestro el invertir e hipostasiar el papel que tiene el proceso de lo concreto a lo abstracto e invertir el papel de la subjetividad en lo configuración de lo real. Para Marx la realidad que se desarrolla no es la idea como tal sino la materia.

DEL IDEALISMO AL MATERIALISMO

Mi método dialéctico no sólo es fundamentalmente distinto al método de Hegel, sino que es, en todo y por todo, la antítesis de él. Para Hegel, el proceso de pensamiento, al que conviene incluso, bajo el nombre de Idea, en sujeto con vida propia, es el demiurgo de lo real; y lo real constituye únicamente la forma externa en que la idea toma cuerpo. En cambio, para m í lo ideal no es más que lo material transferido y traducido en el cerebro de los hombres (…) El hecho de que la dialéctica sufra en manos de Hegel una mistificación no obsta para que haya sido él quien primero supiera exponer de un modo amplio y consciente sus formas generales de movimiento Marx, El capital.

Con estas palabras Marx elogiaba la obra maestra de Hegel como la forma más clara y expedita de exponer las formas universales de la dialéctica idealista que en manos de Marx devino en dialéctica materialista. La dialéctica materialista no es otra cosa que el movimiento real de la materia y de la subjetividad de lo real en un mismo movimiento armonizado y coherente.

La dialéctica hegeliana será el nudo gordiano sobre el cua Marx desarrollará su concepción de la historia que en Hegel será el desarrollo de la autoconciencia alienada, en Marx será el desarrollo de la conciencia diluida en las formas estructurales de la historia y el trabajo enajenado (alienación económica).

Marx en la configuración de su sistema materialista retoma el historicismo y el teleologismo propio de la filosofía del saber absoluto, cuestión que Gramsci retomara en sus célebres Cuadernos de la cárcel y enfatizara en el telos de la praxis en Marx como cuestión fundamental en su cosmos teorético. Para Marx la Historia es una realización progresiva del hombre, en busca de la configuración plena de todas sus potencialidades, de la dialéctica de la Historia y el hombre. Una vez Marx dijo las siguientes palabras: Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica se transforma, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella.

Marx contempla la Historia como un proceso de maduración progresiva donde no se excluyen catástrofes, accidentes y retrocesos. Para Hegel la historia es el lugar de autorrealización de la conciencia y donde la alienación y enajenación del espíritu tiene su solución, en cambio para Marx la historia es el movimiento de la lucha de clases, el lugar donde la economía, las clases sociales, es decir la conciencia del hombre busca su maduración y su justificación historicista y hasta ontológica según lo decía karel kosik. (Dialéctica de lo concreto).

El papel de Hegel en la configuración del materialismo histórico y dialéctico de Marx y del marxismo es de suma importancia y totalmente insoslayable; Marx jamás hubiera podido construir un sistema filosófico e histórico ni pregonar un modelo de desarrollo social alterno al capitalismo sin las armas teóricas debidas, solamente la filosofía hegeliana y su plétora categoría podía brindar tal cosa. Aunque el marxismo no es una filosofía encerrada en sí mismo es más una filosofía de la historia una filosofía encaminada a la transformación de lo real antes que a su contemplación, esto convierte al marxismo en una filosofía revolucionaria y dialéctica.

El proyecto teórico de Marx fue la de crear un concepción del funcionamiento del modo de producción capitalista, cuestión que lo hizo relativamente mejor que mucho que otros economistas, sino, que Marx desarrolló de forma involuntaria una Ontología del ser social (Georgy Lukács). El racionalismo objetivista del partió Marx, nunca lo dejó, es más, fue su horizonte epistemológico, el sistema hegeliano ofrecía todo el armazón conceptual para redactar posteriormente el Capital y casi toda la obra posterior de Marx desde los manuscritos económicos de París. Aunque poco se ha estudiado en Marx el tema de la alteridad y la otredad, se esboza una ontología del ser social, del otro, al igual que existe en otros pensadores contemporáneos como Husserl, Heidegger, Levinas, Sartre, Dussel y Castoriadis. El racionalismo objetivista del que Marx erigió su edificio teórico, fue al mismo tiempo su talón de Aquiles, su debilidad epistemológica. El sistema de Hegel es un sistema cerrado, un sistema que lleva implícito un totalitarismo filosófico, por eso no es extraño que el marxismo haya querido crear un sistema omnicomprensivo, un sistema que posterior a Marx devino en dogma y un sistema que creyó abarcar todo el conocimiento de su época; donde todo lo que oliera a funcionalismo, estructuralismo o neo marxismo sería producción burguesa.

Marx pretende superar el idealismo hegeliano, dándole “vuelta” a la dialéctica, y haciéndola materialista. Con este malabar, Marx da por sentado que el oscurantismo idealista de la dialéctica en Hegel es superado. Pero como realmente el racionalismo ontológico de Hegel no es superado, sino que es llevado a sus últimas consecuencias, solamente que en Marx es a nivel no solamente filosófico, sino societal. Igual que en Hegel, en Marx todo lo real es racional, y todo lo racional es real.

Ya para ir concluyendo nuestro pequeño escrito sobre la relación entre Marx y Hegel, hay que hacer notar que casi toda la plétora categorial usada por Marx fue producto de la filosofía clásica alemana, Kant, Fichte y Hegel. El Marx joven, el Marx que según Adam Schaff teorizó sobre la alienación en los Manuscritos –económicos-filosóficos, no era el Marx del Capital, ese Marx había devenido en un científico según Althusser, y había olvidado la filosofía hegeliana. Sobre el “mito” de los dos Marx, lo desarrollaré en otro escrito, aquí sólo quiero hacer notar que la ontología del ser social de Marx, no solo dio vuelta, materializó o dio vuelta a la lógica-ontología hegeliana, sino que conservó y reprodujo, y no hablo de la dialéctica, sino, de su matiz de lógica-heredada, concepto acuñado por Castoriadis en su demoledora crítica a la filosofía marxista. No es casual que Marx haya retomado la filosofía hegeliana, ya que era la más elaborada de su época, aparte era alemana. Algo similar a ocurrido con Martin Heidegger en el siglo XX, a pesar de que en Heidegger no existe un ápice de política, algunos rastrean un ontología política y una metafísica fundamental que justifica y acuerpa el régimen nazi; ya eso es para otro artículo, pero diré, que Heidegger incluyó a muchos pensadores del siglo XX, algo muy similar a lo ocurrido con la izquierda hegeliana y derecha hegeliana. A pesar de la ortodoxia denunciada por muchos pensadores, fuera y dentro del marxismo, ya sabemos que este permanecieron sordo a los avances de la ciencia y la teoría que no fuera marxista, pero el marxismo heterodoxo y el pos-marxismo si superó la ortodoxia marxiana. La obra de Marx fue dialéctica en sus cimientos originarios, lamentablemente no se puede decir lo mismo de sus sucesores y epígonos. El marxismo del siglo XX hizo gala de un dogmatismo que frenó a la misma dialéctica, como bien diría Roger Garaudy. En ese sentido es interesante la Analéctica propuesta por Enrique Dussel, como la superación de la dialéctica Hegeliano-marxista. Ya eso es tema para otro artículo.

Publicado por UNAH Estudiantes

El periódico estudiantil al servicio de toda la comunidad universitaria para debatir, criticar reflexivamente y comunicar temas referentes a la Reforma Universitaria y la problemática general de la UNAH y de País

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